Los Can es un grupo para muchos desconocido incluido dentro del rock psicodélico de finales de los 60, más concretamente en el llamado krautrock. Este término es usado para bandas alemanas con este estilo de música. Kraut significa repollo, y era una manera despectiva de llamar a los alemanes durante las guerras mundiales debido a que era uno de los platos que comían.
Los Can surgieron del movimiento contracultural en la Alemania occidental. Todo empezó con un viaje en 1966 de Irmin Schmidt a Nueva York, donde estuco en contacto con el mamarracho de Andy Warhol y todo lo que le rodeaba. A su regreso a su ciudad, Colonia, decidió formar una banda experimental. "Cuando fundé el grupo era un compositor clásico. Hacía recitales de piano y tocaba mucha música contemporánea, pero también a Brahms, Chopin o Beethoven. La música contemporánea, en Europa especialmente, era la nueva música clásica, Boulez, Stockhausen y todo eso. Estudié todo eso, pero nadie me habló de Sly Stone, James Brown o la Velvet Underground como música contemporánea."
Malcolm Mooney
Al principio la banda estaba formada por: a los tecladosSchmidt, al bajo Czukay, a la guitarra Karoli, en la batería y demás percusiones Liebezeit y el flautista David Johnson, que abandonaría el grupo en cuanto vio los derroteros experimentales a los que se encaminaban. Con la unión de el inestable cantante Mooney, un escultor que vivía en Nueva York, fue con el que grabaron el primer álbum. Pero duró poco. Su psiquiatra le recomendó volver a Estados Unidos y dejar la banda, ya que el rock psicodélico no era algo que le viniera muy bien a su salud mental. De hecho, durante la grabación del disco Monster Movie le dió un ataque en el que no paró de gritar ¡ARRIBA, ABAJO! sin parar. Así, fue reemplazado por el japonés Suzuki, un joven japonés que se dedicaba a vagar por el mundo y al cual encontraron tomándose un café en una cafetería de Munich. Suzuki tenía poca idea de música, conocía sólo unos pocos acordes a la guitarra, pero esa misma noche tocó con la banda improvisando letras.
Los siguientes años fueron los mejores para Can, con una serie de discos novedosos e influyentes dentro de la música experimental, Tago Mago (grabado en el castillo de Schloss Nörvenich, propiedad de un coleccionista de arte permitió a la banda vivir allí durante un año sin pagar ni un duro), Ege Banyasi y Future Days. Por cierto, el nombre parece ser que son las siglas de Comunismo, Anarquismo y Nihilismo. Ahí queda eso.
Los Can con el cantante japonés Suzuki en primer plano
Después de Future Days Suzuki abandonó el grupo, tenía obligaciones más importantes. Se casó con su novia alemana y empezó a dedicar su tiempo a otra gran pasión, los Testigos de Jehová. Menudo cambio... Desde la salida de Suzuki hasta 1979, el año de su parón, el grupo pasó a ser prácticamente instrumental, con algunas voces a cargo de Schmidt y Karoli. A pesar de tener buenos discos, no volvieron a tener el grado de experimentación y genialidad de los 3 anteriores. Después de 1979 tuvieron algunas reuniones puntuales para recordar viejos tiempos. De sus actuaciones en vivo, os podéis imaginar... Para describirlas, nada mejor que las palabras del actor David Niven (conocido por geniales películas como La vuelta al mundo en 80 días, Buenos días, tristeza, Los cañones de Navarone o 55 días en Pekín) cuando le preguntaron por un concierto de Can: "Fue genial, pero no sabía que era música."
En la música existen multitud de imágenes icónicas. Y no solemos conocer a los fotógrafos que están detrás de ellas. Uno de esos fotógrafos es Jim Marshall. "Siempre me han gustado los coches, la fiesta, las armas y las cámaras. Los coches, las drogas y las armas me han metido en problemas. Las cámaras no lo han hecho." De hecho Jim estuvo en la cárcel por posesión de drogas y asalto con arma. Llegó a declarar que una vez disparó a un hombre, y no fotografías precisamente... Su vida estuvo marcada por el abandono de su padre y por el asesinato de su exnovia, Abigail Folger, en la famosa masacre de Cielo Drive a manos de La Familia de Manson. Salió con ella durante 1967 y le acompañó al Festival de Monterrey donde realizó una de sus fotos más famosas, Jimi Hendrix quemando su guitarra. Muchos decían que era extraño verles juntos, ella era una chica de bien con buenos modales y él un hombre brusco y alocado. A pesar de que sus caminos se separaron pronto Jim siempre hablaba de Abigail con cariño y decía que si algún día Manson salía de la cárcel le esperaría a la puerta para pegarle un tiro. Su contrato con las compañías Columbia y Atlantic Records le llevaron a fotografiar a los más grandes, apareciendo sus imágenes en multitud de revistas y en más de 500 álbumes. Todo ésto le ha permitido figurar entre los grandes fotógrafos musicales. "Cuando estoy fotografiando a personas no me gusta dar ninguna dirección. No hay peluqueros ni maquilladores. Soy como un reportero, solo con una cámara. Reacciona a mi sujeto y a su entorno y si todo va bien me sumerjo tanto que me convierto en uno con la cámara." Las estrellas le adoraban y respetaban, porque él también era una estrella. Entre muchos otros fotografío a Neil Young, Janis Joplin, Jimi Hendrix (con el que compartía nombre y apellido), Carlos Santana, Jefferson Airplane, Led Zeppelin, The Beatles, Bob Dylan, Johnny Cash, Jim Morrison, Miles Davis, Muddy Waters, John Coltrane y muchos más. Para recordarle, nada mejor que una pequeña selección de sus imágenes:
La imagen mítica de Jimi Hendrix quemando su guitarra en el Festival de Monterey en 1967
Jim Morrison en el Festival de Santa Clara, California. Noviembre de 1968
Muchas de las imágenes que recordamos de la gran Janis Joplin son de Jim Marshall. Ésta es una de ellas, en el backstage en un concierto de 1968
Nuestra foto favorita de Johnny Cash, En la prisión de San Quentin, febrero de 1969
Chuck Berry en el Madison Square Garden de New York en 1969
Miles Davis demostrando quién manda en el mundo del jazz. Foto hecha en un gimnasio de San Francisco en 1971
Muddy Waters, el jefe de Chicago, grabando en la Chorlton Railway Station, Manchester. (5/7/1964)
Muddy Waters fue grabado por primera vez en una plantación del delta del río Mississippi por Alan Lomax para la biblioteca del congreso en 1940. Más tarde se mudó a Chicago, donde cambió de guitarra acústica a guitarra eléctrica. Waters pronto se convirtió en la figura más reconocible del Blues de Chicago. Hasta B.B. King lo recordaría como el "Jefe de Chicago". Este IMPRESIONANTE VÍDEO es parte de un documental titulado "The Blues and Gospel Train". Una maravilla. Y no sólo por el gran Muddy y su guitarra. El auténtico genio fue la ocurrencia de decirle a los productores: "Vamos a grabar ésto en una antigua estación de tren y quiero que haya un tío en una mecedora y una cabra suelta por ahí." Lástima que estas cosas no se hagan ahora... El que está en el cartel de "Se busca: Vivo o muerto" es Alexander Hamilton, elegido por Washington primer Secretario del Tesoro de la nación (1789–1795), desde ese cargo organizó la banca, estableciendo el Primer Banco de los Estados Unidos y realizó una política proteccionista que, al gravar con impuestos los licores fuertes, causó la llamada Guerra del whiskey.
Lou Reed se las creía muy duro por venir de los Nueva Yores, vestir encuerado y meterse unos picos de jaco nivel hipódromo. Hasta que llegó dos horas tarde a un concierto en el madrileño barrio de Usera a comienzos de los 80.
Cartel del concierto de Lou Reed en Usera
Tocó de mala gana 20 minutos, hasta que un objeto (posiblemente un mechero) casi le dio en la cara. Se piró y el respetable se pilló tal rebote que tomó al asalto el escenario. Robaron todos los amplis, cables, micros... Parece ser que buena parte del equipo técnico robado acabó sirviendo para multitud de pequeñas salas de conciertos del sur de Madrid. Sólo se salvó del latrocinio la enorme mesa de control de sonido, básicamente porque en vez de robarla le metieron fuego.
Aquello fue conocido como el Motín del Mosca. Usera recordó a Lou Reed que el R&R es barrio. Y eso estuvo bien, porque cuando el bueno de Lou quería hacía las cosas maravillosamente bien. (Texto de M.S.B.)
Pocos discos en la historia han despertado tantas pasiones encontradas como el lanzamiento que en agosto del 65 hizo Bob Dylan. Antes de su grabación ya hubo un primer momento en que los seguidores del folk expresaron su opinión al respecto: el festival folk de Newport de ese mismo año. El set eléctrico fue abucheado por gran parte del público. Le acusaron de "Judas" por incorporar sonidos eléctricos dejando la pureza del folk más desnudo, pero lo cierto es que el disco marcó un antes y un después en la historia del rock. El título de este disco proviene de la famosa autopista 61, nombrada en numerosos blues clásicos, la cual supone cruzar la frontera del sur profundo de los EE.UU., escapando hacia la novedad del norte. Le acompañaron en este viaje músicos como Mike Bloomfield (guitarrista de la Paul Butterfiel Blues Band) o Al Kooper y los productores Tom Wilson (que había trabajado con gente como Simon & Garfunkel y que posteriormente lo haría con Frank Zappa o la Velvet Underground) y Bob Johnston.
El disco comienza con un golpe que muchos han considerado un disparo para abrir la mente y desperdigar los sesos ante algo nuevo. Like a Rolling Stone. Su larga duración y su sonido pesado hicieron que la compañía tuviera serias dudas de lanzarla como sencillo, pero rápidamente se convirtió en un clásico que impactó a gente como Hendrix, Zappa o McCartney. Su grabación fue algo caótica, cambiándola de tonalidad, de compás, añadiendo diferentes instrumentos, etc. Fue clave el momento en que Al Kooper, por entonces un músico de sesión novato, tocó el órgano y Dylan exigió que sonara más fuerte en las mezclas. Durante 3 días realizaron cerca de 30 tomas. "Tenía diez páginas. No tenía título, eran unas rimas en un papel, todo sobre mi odio estable dirigido hacia algún punto que era honesto. Al final, no era odio, era decirle a alguien algo que no sabía, decirle que tenía suerte. Venganza, esa es una palabra mejor. Nunca había pensado en esto como una canción, hasta que un día estaba en el piano con el papel y cantando How does it feel? ("¿Cómo se siente?") a cámara lenta, extremadamente lenta".
Hubo un tiempo en que vestías tan bien,
lanzabas una moneda a los vagabundos
desde tu pedestal, ¿no?
La gente te avisaba,
“Cuidado nena, te vas a caer”
Pensabas que todos bromeaban.
Te acostumbraste a reírte de
todos los que estaban hundidos,
ahora ya no hablas tan alto,
ahora ya no pareces tan orgullosa
de tener que gorronear
tu próxima comida.
¿Qué se siente,
qué se siente,
al estar sin un hogar
como una completa desconocida
como un canto rodante?.
Has ido al mejor colegio, muy bien,
Señorita Solitaria
pero sabes que sólo lo usaste
para aprovecharte
nunca nadie te enseñó
cómo vivir en la calle
y ahora te das cuenta
que vas a tener que acostumbraste.
Decías que nunca te comprometerías
con el misterioso vagabundo,
pero ahora te das cuenta
de que no vende ninguna coartada
mientras miras fijamente en el vacío de sus ojos
y le dices, ¿quieres hacer un trato?.
¿Qué se siente,
qué se siente,
al estar contigo misma
al estar sin un hogar
como una completa desconocida
como un canto rodante?.
Nunca te volviste para ver
los ceños fruncidos de los malabaristas
y los payasos
que hacían sus trucos para ti,
nunca comprendiste que eso no estaba bien,
Permitiste que otras personas
se divirtieran por tí.
Solías cabalgar sobre el caballo cromado
con tu diplomático,
que llevaba en su hombro un gato siamés.
¿No fue duro cuando descubriste
que desapareció después
de robarte todo lo que pudo?.
¿Qué se siente,
qué se siente,
al estar contigo misma,
al estar sin un hogar
como una completa desconocida
como un canto rodante?.
La princesa en la torre
y toda la gente guapa
bebiendo, pensando que han triunfado,
todos cambiando preciosos regalos
pero será mejor que te quites tu anillo,
será mejor que lo empeñes, nena.
Tú que solías divertirte tanto
con el haraposo Napoleón
y con el lenguaje que usaba,
vete con él ahora que te llama,
no puedes negarte,
cuando no tienes nada,
no tienes nada que perder,
ahora eres invisible,
no tienes secretos que guardar.
¿Qué se siente,
qué se siente,
al estar contigo misma
al estar sin un hogar
como una completa desconocida
como un canto rodante?.
El 5º corte del disco es un excelente blues suburbial, sucio, irónico y crítico en su letra: Ballad Of a Thin Man. Aquí aprovechamos para recomendaros un biopic sobre Dylan extraño pero maravilloso: I'm not there. En ella actores como Heath Ledger, Christian Bale, Richard Gere o Cate Blanchet encarnan a Bob. En este vídeo que ponemos veréis la increíble transformación de Cate y la versión de Ballad Of a Thin Man. ¡Y todo subtitulado amigos!
El 7º corte del disco es el que da título al mismo. Versionada incluso por Johnny Winter. La canción nos cuenta en cada estrofa la historia de un personaje diferente con problemas que finalmente se resuelven con la llegada a la Autopista 61. Autopista de culto. Robert Johnson hizo su pacto con el diablo en un cruce de la Autopista 61 con la 49 y Martin Luther King murió asesinado muy cerca de ella.
Dios dijo a Abraham, “Mátame un hijo.”
Abram dijo, “Tío, debes estar de broma.”
Dios dijo, “No.” Abram dice, “¿Qué?”
Dios dijo, “haz lo que quieras Abe,
pero sino la próxima vez que me veas
más te vale que salgas corriendo”
Abram dijo, “¿Donde quieres
que sea esa muerte?”
Dios dijo, “Fuera, en la Autopista 61”
Georgia Sam, tenía una nariz sanguinolenta,
el Departamento de Bienestar no le quería
dar ropas,
le preguntó al pobre Howard, “¿Dónde puedo ir?”
Howard le dijo, “Que yo sepa sólo hay un lugar”,
Sam dijo, “Tío, dímelo rápido, tengo que escapar.”
El viejo Howard tan sólo señaló con su pistola,
y dijo, “Aquél camino baja a la Autopista 61.”
Mack el chivato dijo al jefe Louie,
“Tengo cuarenta cordones de zapatos rojos,
blancos y azules
y un millar de teléfonos que no suenan.
¿Sabes donde puedo deshacerme
de todas estas cosas?”
Y Louie el Rey dijo,
“Déjame pensar un minuto, hijo”,
y dijo, “sí, pienso que se puede hacer,
sólo llévalo todo abajo, a la Autopista 61”
La quinta hija en la duodécima noche
le dijo al primer padre que las cosas no iban bien,
“El color de mi cara -le dijo- es demasiado blanca.”
Él dijo, “Ven aquí que te vea a la luz.”
Dice, “Hmm, estás bien,
déjame que le cuente a la segunda madre
lo que ha ocurrido.”
Pero la segunda madre estaba
con el séptimo hijo,
y ambos estaban fuera, en la Autopista 61.
El vagabundo errante estaba muy aburrido,
estaba intentando organizar
la próxima guerra mundial,
encontró un promotor que casi levitó del suelo,
y que dijo, “Nunca antes se me contrató
en algo parecido,
pero sí, pienso que puede hacerse fácilmente,
sólo pondremos afuera algunas gradas al sol,
y la armaremos en la Autopista 61”
"No voy a ser capaz de hacer un disco mejor que aquel... Highway 61 es demasiado bueno." Que razón tienes Bob...